No mates al mensajero
Aquí no leerás nada convencional. Disputas intelectuales o debates ideológicos no encontrarán aquí su asidero. Estamos hartos de la literatura chatarra. Los que buscamos tragos más fuertes a menudo no encontramos un lugar donde sentirnos satisfechos. Éste podría ser un lugar...
El que escribe este blog, discípulo del Caos y de la diosa Venus, no tiene el más mínimo interés en convencer a nadie. Ya he sufrido los desengaños propios de la inmadurez, y lo que busco ahora es un espacio dispensador en medio de tanta mierda, de tanta rigidez moral y esclavitud convencional bajo la apariencia de una sociedad líquida.
Lo que se verterá en este sitio es literatura. Ya lo oyeron bien: Li-te-ra-tu-ra. Y no todo saldrá de mi pluma. Algunos contenidos, los más fuertes, pertenecen a otros autores, que prefirieron mantener el anonimato. Cuando lean lo entenderán...
Así que... no mates al mensajero. Si prefieres la mojigatería barata, este no es tu sitio. Que se abstengan de leer los neo-moralistas.
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